feng shui
6 días con Dalai Lama
“Escucha estas ideas, si sientes que es algo útil para mejorarte como ser humano, utilízalas. Por otro lado, si piensas, que no tienen sentido, olvídalas”.
Con este pensamiento comencé mi primer día -de seis- de aprendizaje impartido por el líder espiritual tibetano, Dalai Lama. De entrada supe que para acceder a su conocimiento no hay que ser budista.
De hecho, el mismo Dalai Lama asegura que cada día más personas de diferentes religiones, aun los que siguen las más tradicionales, se interesan en la diversidad de aspectos del budismo, con el fin de aprender a controlar la mente que es donde originan todos nuestros sufrimientos y alegrías.
Sus múltiples e interesantes enseñanzas se basan en un texto budista que tiene más de 600 años, en el que se promueve el control de la mente mediante el razonamiento lógico sobre las emociones y se cultiva la compasión para vivir con menos tensión.
Por ejemplo, uno de los aspectos tocados en sus lecciones fue el control del coraje. En la medida y manera en que lo conquistemos, o lo utilicemos, éste nos ayudara o nos hundirá. El propósito para trabajarlo debe ser el deseo de convertirnos en mejor persona cada día.
Esto no quiere decir que de ahora en adelante no sintamos coraje, ni peliemos o nos mantengamos en un estado de inercia total dejando que abusen de una. No hay que malinterpretar. La idea es continuar luchando por los derechos, y por el de los demás, pero inteligentemente, razonando el coraje y viendo las cosas objetivamente.
Nuestra mente es muy compleja. Depende de información y razonamiento para sentirse en control. Cuando nuestra mente no procesa la información adecuada nos ataca el miedo y la inseguridad. La ignorancia o desconocimiento es lo que nos produce el sufrimiento.
Es por esta razón, que debemos entender el origen o estimulo del coraje.
Para esto, hacer preguntas sobre la situación, analizar la diversidad de puntos de vista o ángulos, incluyendo la otra parte involucrada, utilizar la lógica y la compasión, trata de separar los sentimientos o emociones a la vez que encontramos las respuestas.
Una vez respuesta en mano, el entendimiento calmará la mente y disipará el coraje.
Lograr esto requiere práctica y tiempo. No cambiaremos de un día para otro. En el proceso tendremos oportunidades de hacer muchas prácticas para dominar el coraje y mejor aún tratar de evitarlo.
El coraje se domina cuando se alcanza el estado mental de entendimiento rápido de la situación y como resultado, no hay provocación, no hay coraje y ahí quedó. Seremos más felices cuando conquistemos nuestras emociones.
Esto es algo útil para mejorarnos como seres humanos, tiene sentido, no lo olvides.