domingo, julio 20, 2008

El Dalai Lama y el Feng shui

feng shui

6 días con Dalai Lama

“Escucha estas ideas, si sientes que es algo útil para mejorarte como ser humano, utilízalas. Por otro lado, si piensas, que no tienen sentido, olvídalas”.

Por Lizette Viñas

Con este pensamiento comencé mi primer día -de seis- de aprendizaje impartido por el líder espiritual tibetano, Dalai Lama. De entrada supe que para acceder a su conocimiento no hay que ser budista.

De hecho, el mismo Dalai Lama asegura que cada día más personas de diferentes religiones, aun los que siguen las más tradicionales, se interesan en la diversidad de aspectos del budismo, con el fin de aprender a controlar la mente que es donde originan todos nuestros sufrimientos y alegrías.

Sus múltiples e interesantes enseñanzas se basan en un texto budista que tiene más de 600 años, en el que se promueve el control de la mente mediante el razonamiento lógico sobre las emociones y se cultiva la compasión para vivir con menos tensión.

Por ejemplo, uno de los aspectos tocados en sus lecciones fue el control del coraje. En la medida y manera en que lo conquistemos, o lo utilicemos, éste nos ayudara o nos hundirá. El propósito para trabajarlo debe ser el deseo de convertirnos en mejor persona cada día.

Esto no quiere decir que de ahora en adelante no sintamos coraje, ni peliemos o nos mantengamos en un estado de inercia total dejando que abusen de una. No hay que malinterpretar. La idea es continuar luchando por los derechos, y por el de los demás, pero inteligentemente, razonando el coraje y viendo las cosas objetivamente.

Nuestra mente es muy compleja. Depende de información y razonamiento para sentirse en control. Cuando nuestra mente no procesa la información adecuada nos ataca el miedo y la inseguridad. La ignorancia o desconocimiento es lo que nos produce el sufrimiento.

Es por esta razón, que debemos entender el origen o estimulo del coraje.

Para esto, hacer preguntas sobre la situación, analizar la diversidad de puntos de vista o ángulos, incluyendo la otra parte involucrada, utilizar la lógica y la compasión, trata de separar los sentimientos o emociones a la vez que encontramos las respuestas.

Una vez respuesta en mano, el entendimiento calmará la mente y disipará el coraje.

Lograr esto requiere práctica y tiempo. No cambiaremos de un día para otro. En el proceso tendremos oportunidades de hacer muchas prácticas para dominar el coraje y mejor aún tratar de evitarlo.

El coraje se domina cuando se alcanza el estado mental de entendimiento rápido de la situación y como resultado, no hay provocación, no hay coraje y ahí quedó. Seremos más felices cuando conquistemos nuestras emociones.

Esto es algo útil para mejorarnos como seres humanos, tiene sentido, no lo olvides.

La autora es consultora certificada master en Feng Shui internacional. Autora de varios libros de Feng Shui. Para consultas y conferencias puede acceder a la página: www.lizettevinas.com o enviar un correo electrónico a: lizettevinas@gmail.com.

Mensajeria digital

Ponga esmero en su mensajería digital

Los correos electrónicos son una herramienta suprema para los buenos negocios en internet.

Rafael Matos / profesor de comunicación multimedia

Los correos electrónicos son una herramienta suprema para los buenos negocios en internet.

Sin embargo, para que sean efectivos, los mensajes digitales tienen que tener unas cualidades que proyecten buena comunicación, credibilidad, profesionalismo y deseo de servir.

Inclusive, ya hay unas reglas bien definidas de etiqueta para la mensajería cibernética en la Web. Esto incluye no sembrar rumores a través del correo electrónico, no escribir en mayúsculas pues equivale a gritar en voz alta, no copiar palabra por palabra un mensaje ajeno y enviarlo como de uno, y siempre colocar un tema en la caja de “asunto” (subject line). Mantenga el asunto en no más de 10 palabras. Evite así que el tema sea más largo que el mensaje. Además, evite mensajes de más de 400 palabras.

No envíe mensajes con errores gramaticales. Si un empresario tiene problemas con el deletreo o la acentuación, ponga una persona ducha en el idioma a revisar el mensaje antes de que vuele por el ciberespacio.

No haga preguntas personales a sus clientes, pues los ahuyenta. Evite ser chistoso y resista la tentación de comentar las noticias, la política o los sucesos del día.

Lo más importante de todo es contestar los mensajes de sus clientes lo más pronto posible. He escuchado cuentos de horror de comerciantes que contestan dos meses después de haber recibido el primer mensaje. Otros simplemente ni contestan.

La celeridad es la clave, pues proyecta al comerciante como preocupado de manera genuina por las necesidades del cliente. Si no tiene una respuesta inmediata, envíe un mensaje de que está buscando la información solicitada. Explique cuánto tiempo tardará en conseguir lo solicitado.

Trate de que el texto sea en HTML y evite anexar imágenes o ilustraciones complicadas, o mensajes tipo Flash que necesitan mucho tiempo para descargar o quizás que el servicio de correo del cliente no puede manejar.

Si es un asunto que ha merecido varios correos, siempre haga referencia al contenido del mensaje anterior.

No olvide poner su nombre. El anonimato es fatal en el mundo de los negocios digitales.

Trate lo más posible de ofrecer enlaces a lugares en la Web donde hay información adicional sobre lo que el cliente busca. Esta simple acción lo dibuja a usted como conocedor de datos claves sobre el asunto.

Si el cliente no le contesta sus mensajes, envíe uno en el cual indica que tiene usted nuevos productos y nuevos datos que le ayudarán a resolver las necesidades expresadas por el cliente en su mensaje original. Le despertará otra vez el interés en hacer negocios con su empresa.