lunes, julio 03, 2006

Vital la ética para la prosperidad empresarial

Vital la ética para la prosperidad empresarial

Por Joanisabel González / joanisabel.gonzalez@elnuevodia.com

Los problemas de auditoría contable vinculados con las entidades bancarias locales deben servir como lección para todo tipo de negocios
Las empresas podrán tener la mejor fórmula de negocios y la mejor infraestructura operacional, pero si no incorporan la ética a su cultura corporativa de nada valdrá.
En síntesis, ese fue el mensaje de varios reguladores federales y otros expertos durante un foro sobre el manejo de diversos riesgos en instituciones bancarias, evento en el que se discutieron elementos técnicos vinculados a los problemas contables que la banca local ha experimentado, pero en especial, se discutió la importancia de adoptar controles adecuados en las operaciones, de mantener una postura abierta y cooperadora con los reguladores incluyendo aquellos asociados a la ley y el orden, así como la necesidad de fortalecer la lealtad de los empleados hacia las empresas.
Los expertos Thomas C. Baxter, asesor legal del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, Ernesto N. Mayoral del bufete McConnell Valdés, Richard D. Owens, a cargo del área de Valores para el Fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Bradley K. Sabel del bufete Shearman & Sterling, así como Brunilda Santos, principal oficial legal de Popular Inc., coincidieron una infraestructura operacional transparente debe ir de la mano con un conjunto de valores éticos a la hora de hacer negocios.
Si bien muchas de las recomendaciones del panel son aplicables por ley a las entidades bancarias y compañías públicas, siempre sujetas a meticulosos escrutinios, no es menos cierto que los puntos discutidos en el foro pudieran ser útiles para las empresas privadas y sus empleados, en especial, para aquellas que aunque no cotizan en los mercados de valores cuentan con juntas de directores y accionistas privados.
Uno de los elementos más importantes, según dijeron los panelistas, es que las empresas podrían enfrentar penalidades o cargos civiles y hasta criminales por acciones inapropiadas de sus empleados. Eso hace imprescindible establecer procedimientos claros que permitan identificar fallas en el proceso de hacer negocios a tiempo.
Se sugirió además que la toma de decisiones esté acompañada por documentos o piezas de información-opiniones legales, por ejemplo-que sirvan como punto de partida para la evaluación de la transacción a realizarse, y se confirió gran importancia al hecho de que los acuerdos siempre se hagan constar por escrito. Ese nivel de cuidado debe ejercerse con mayor responsabilidad si se trata de una transacción donde se comprometen los activos de la compañía.
En el caso de compañías públicas, las transacciones complejas o riesgosas deben ser evaluadas y avaladas por un “comité de revisión de transacciones” y dicho comité-creado por disposiciones legales tras los escándalos contables a finales de la década de 1990-debe tener a su alcance toda la información posible para poder realizar su trabajo de manera responsable.
En el mundo de los negocios, es natural que las personas que trabajan juntas por muchos años desarrollen relaciones de amistad o empatía, pero la línea entre ambas dimensiones debe permanecer clara en el lugar de trabajo.
En ocasiones, los compañeros de trabajo piden asesoramiento a un colega en la oficina sobre alguna transacción personal. Eso pudiera implicar un conflicto de intereses o colocar en una situación difícil a las partes en caso de que en el futuro haya que tomar alguna decisión adversa o reportar algún comportamiento inadecuado a los supervisores. El asunto es particularmente delicado para los asesores legales, quienes por ley, según los panelistas, se deben a la empresa para la que trabajan y no a los ejecutivos aunque sean sus supervisores.
Asimismo, dijeron que los asesores legales en las empresas no sólo se les contrata para ofrecer asesoramiento, sino para indagar y analizar situaciones, en especial aquellas que pudieran ser de índole sospechosa o que representen un riesgo para la organización.
Los panelistas explicaron que promover la transparencia a todos los niveles de la organización y la lealtad hacia la empresa, en el largo plazo será beneficioso a la compañía porque se protegerá su imagen y el desempeño de ésta, dado que los empleados no tendrán reservas o dudas para tomar acción, prevenir o reportar acciones inapropiadas que pongan en riesgo la empresa.
Además, los asesores legales vienen llamados a exigir el cumplimiento de los procesos y sugerir cursos de acción ante diversos escenarios, aún cuando eso signifique que los ejecutivos o directivos disentirán de sus posturas.
El grupo también sugirió adoptar una postura abierta y cooperadora por parte de la entidad en caso de que los reguladores requieran información o efectúen una investigación, así como mantener abiertos los canales de comunicación con estas entidades. No hacerlo o adoptar una postura aprehensiva pudiera ofrecer un mensaje equivocado a las autoridades de ley y orden y complicar el panorama con una posible obstrucción a la justicia.

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