- Tips
Con la ayuda de un calendario puedes separar horas durante diferentes días para:
- Ordenar las gavetas - - Hacer una resaca de piezas de ropa y zapatos en el clóset
- - Revisar documentos personales
- - Hacer una lista de cosas que te hagan falta
- Momento para organizarse
Por Carmen Leonor Rivera-Lassén / End.classen@elnuevodia.com
Antes de que arranque el nuevo semestre escolar, es una buena idea recoger tus pertenencias y pensar qué cosas te hacen falta
Ya están por finalizar las vacaciones. Está por empezar el nuevo curso escolar y es buena idea que organices lo que se encuentra a tu alrededor.
Tal vez hay medias, zapatos, ropa interior, mahones y camisetas por dondequiera. Algunos libros y libretas están en el mismo lugar donde los dejaste el último día de clases y la mochila, llena de materiales, aguarda por ser limpiada debajo de la cama.
Antes de que te involucres en los preparativos para el comienzo del nuevo curso escolar, deberías hacer la limpieza de final de vacaciones.
Con ella se animará el resto de la familia a hacer lo mismo y de seguro encontrarás la camisa o la blusa que creías perdida.
Manos a la limpieza
1 Podrías comenzar la obra con la organización de tu clóset, armarios o gaveteros.
2 Selecciona un día para limpiar, puede ser el día antes de que hagan el recogido de basura en el vecindario, así los zafacones no permanecerán mucho tiempo llenos.
3 Comienza por ordenar la ropa. Separa la misma entre la que usas de manera continua y aquella que casi no utilizas.
4 Saca la ropa que no habrás de usar y coloca la misma en bolsas. Luego, la puedes llevar a centros de ayuda a deambulantes o iglesias. También puedes hacer una pequeña venta en la marquesina de la casa.
5 De manera similar ordena los zapatos. Límpialos antes y separa aquellos que usas de los que estaban tirados y olvidados en la parte de atrás del clóset.
6 Ordena los zapatos y prepara cajas con aquellos que están en buenas condiciones y se pueden regalar.
7 Las gavetas del escritorio son lugares donde se esconden tesoros poco usados. Coloca los materiales escolares y de oficina en bandejas y desecha todos los pedazos de taquillas de conciertos, de lápices y sobres vacíos que encuentres.
8 En los gaveteros hay enterradas piezas de ropa interior, camisetas, medias y hasta regalos en las mismas cajitas en que te los hicieron las Navidades pasadas. Es tiempo de arreglar las gavetas y sacar lo que no se usa.
9 En las tablillas donde acomodas los libros se acumulan cosas que han pasado al olvido y aguardan por ser recicladas o pueden ir en ruta al zafacón. Haz espacio para los libros nuevos y deja sólo los que continuarás usando.
10 Es momento de darle un vistazo a los libros que usaste el semestre pasado. Saca a un lado los que no habrás de utilizar y prepara cajas de donativos o para vender en el mercado de libros usados. Recuerda no regalar libros de texto a las bibliotecas porque no los van incluir en las colecciones.
11 No olvides explorar debajo de la cama. Tal vez estén allí los compañeros de los zapatos que encontraste en el clóset o un reloj perdido.
12 Tras ordenar tu espacio, es hora de una buena limpieza: ventanas y piso. Es momento de cambio de cortinas, edredones y hasta de mobiliario.
13 Designa canastas para: la ropa que necesita lavarse, la ropa que se te va quedando y para los materiales escolares que usas y para los que desecharás.
14 Consigue un calendario con imágenes que te gusten, anota las fechas especiales y cuenta los días que tu espacio dura ordenado.
- Organiza el auto en un dos por tres
15-Julio-2006
El maletín, la agenda, periódicos, revistas, documentos, juguetes, mochilas, equipo de deporte, cambios de ropa, cepillo, perfume, el pantalón que tenemos que devolver... van y vienen con nosotros una y otra vez. La lista de artículos que llevamos día a día en el auto puede ser interminable dependiendo de nuestra rutina y necesidades.
Pero... si te identificas con alguna de las siguientes premisas ¡es tiempo de tomar control!
• Tienes que mover las cosas al asiento de atrás o al baúl para hacer espacio para un pasajero.
• Sientes vergüenza y te disculpas cuando alguien entra a tu auto por el reguero que hay.
• La compra va de lado a lado y cuando abres las puertas todo cae al suelo.
• No te gusta lo que refleja el interior de tu auto.
Hace unos meses en un evento de hogares una joven madre se nos acercó y me comentó: “En la casa no tengo problemas, todo se mantiene en orden, ¡pero el auto... ahí sí que necesito ayuda! El baúl es un desastre, necesito urgentemente algo que me sirva para guardar el equipo de soccer y de pelota que usan mis hijos en sus prácticas y juegos”. Como ella, hay muchos conductores buscando soluciones para combatir el desorden en sus autos. Ya sea tu auto el taxi de la familia, tu oficina móvil y muchas veces hasta el comedor, la clave para mantenerlo nítidamente organizado es sencilla.
1. Utiliza efectivamente los compartimientos de tu auto: la guantera, la consola, el monedero, los bolsillos en las puertas y detrás de los asientos delanteros.
Úsalos para mantener información y contener artículos como:
• Un sobre con secciones para recibos de compras, de mantenimiento, reparaciones del vehículo y pago de peajes.
• Una libreta o agenda para apuntes importantes, citas y lista de diligencias.
• Cartuchera para bolígrafos.
• Cajas para revistas, toallitas para aseo o manchas.
• Guarda gafas, CD.
• Espacio para una linterna pequeña.
• El control o tarjeta de acceso.
• Porta celular y su cargador.
2. Adquiere envases apropiados o diseñados para organizar el vehículo y contener tus herramientas de trabajo, artículos de uso diario y la basura que inevitablemente generamos cuando comemos en el carro.
Te sorprenderá la extensa variedad de organizadores que encontrarás para el asiento del pasajero, el asiento posterior, el baúl y la visera. Tienes para escoger dependiendo de tu gusto, necesidad y presupuesto; los hay en tela, plástico o piel; vienen compactos, plegables, expandibles y portátiles. Los encuentras en tiendas especializadas en piezas y accesorios para autos, en la sección automotriz de tiendas por departamento, en las de efectos de oficina o en internet.
Si no tienes el tiempo para ir de compras, puedes resolver creativamente. Para el baúl busca dos cajas plásticas en casa, no muy profundas, adhiérele velcro para que nos se deslicen en la marcha y utilízalas para equipos de deportes, acomodar la compra, un kit para emergencias, toallitas húmedas para autos, bolsas de basura pequeñas, un cargador de batería y un extintor de auto.
Las cajas plásticas para zapatos son excelentes para cuando nuestros hijos e hijas salen de la práctica o juego con ellos llenos de lodo, o para guardar misceláneas pequeñas. El secreto está en no tener nada suelto o tirado en el piso o asientos; siempre en un envase. Así el aspecto visual es más atractivo y tendrás mejor acceso y control de lo que llevas en él.
3. Integra en tu rutina diaria unos minutos para desechar desperdicios y bajar aquello que no necesitas al día siguiente. Hazlo al llegar a casa luego de tu último viaje del día. Para tu conveniencia, usa una bolsa de canvas pequeña para cargar cosas hacia y desde el auto.
- ¿Vivimos para trabajar o trabajamos para vivir?
14-Julio-2006
¿A quién le sobra el tiempo? Pienso, hago un inventario tratando de recordar si alguna vez he escuchado a alguien decir que le sobra el tiempo. No, nunca he escuchado a alguien decir esto. Seguramente porque nuestras vidas están repletas de responsabilidades, obligaciones y tareas; la mayor parte de ellas relacionadas al trabajo y la familia.
Me pregunto ahora, ¿hacia dónde se inclina la balanza, a qué dedicamos más tiempo? ¿Al trabajo o a la familia? La búsqueda insaciable de oportunidades que nos permitan “vivir mejor, tener lo mejor, dar lo mejor a nuestros hijos” la remediamos trabajando, trabajando y trabajando. Sin tiempo para meditarlo, sacrificamos lo más importante: a nosotros y a los nuestros. Por supuesto, el trabajo también lo es, al fin y al cabo, si no trabajamos ¿cómo vivimos?
Pongamos otra vez, el trabajo y la familia en la balanza para buscar un “happy medium”. Un balance saludable que nos libere de estrés y nos permita disfrutar de aquello que a cada uno de nosotros particularmente nos hace felices. ¿Cómo lo logramos? Es más fácil decirlo que hacerlo, mas una manera efectiva es organizándonos y planificando nuestro tiempo para lograr balance entre esas dos grandes responsabilidades, la familia y el trabajo, en este orden.
Decídete a hacerlo, analiza las razones por las cuales deseas y traza un plan.
La comunicación es vital para que todos se interesen y beneficien. Conversen como grupo el porqué y para qué de este plan. Crea conciencia de la importancia de ser responsables y eficientes con el tiempo, organizando el trabajo, las rutinas y otras actividades sociales para que puedan disfrutar más tiempo juntos.
Revisa este plan periódicamente, sé flexible y anticipa distracciones, situaciones imprevistas y que no siempre podrán estar todos juntos. El cambio es inevitable, ocurre constantemente, lo importante es que seamos consistentes. No pierdas de perspectiva que el resultado esperado es uno positivo, no uno que cause tensiones y sin sabores.
Organiza proyectos en familia, viajes de turismo interno, cenas casuales, noches de juego un día a la semana o una vez al mes. Inyecta variedad, evita la monotonía, ten un invitado especial.
Aprovecha estas ocasiones para conocer a los amigos de tus hijos, para conversar relajadamente sobre temas de actualidad o para que entre ustedes se conozcan mejor.
¿Sabes cuál es la comida preferida, el color, el artista, la película, el amigo, el libro favorito o el lugar especial que a cada miembro de la familia le encantaría visitar y por qué?
Compartan historias, momentos cruciales, anécdotas especiales, situaciones jocosas, circunstancias embarazosas. Propicia un balance saludable entre las responsabilidades, obligaciones, tareas y el tiempo que comparten. Comienza a promover una dinámica interactiva que fortalezca los lazos de tu familia.
- Organízate y toma control de tu vida
11-Julio-2006
Conversábamos una amiga y yo, sobre situaciones de vida y transiciones que llegan de imprevisto y súbitamente nos cambian todo. Esas que nos llenan de incertidumbre, de confusión y miedo, que nos abaten y nos cargan de estrés. Analizamos el impacto de eventos como la separación, el divorcio, la pérdida de un empleo, cambios en la salud, la muerte o mudanzas.
Todos, en más de una ocasión, vivimos cambios inevitables que están fuera de nuestro control. Cambios que en un principio puede que no entendamos, aceptemos o asimilemos, y son parte de un proceso de evolución. Generalmente, desencadenan eventos que nos desenfocan y crean dificultades en nuestro hogar, trabajo o relaciones. ¿Cómo salimos de ese laberinto? Aunque cada persona es única, sus circunstancias particulares y sus opciones diversas, compartimos la necesidad de reorganizar nuestra vida en búsqueda de bienestar. El proceso contempla tres pasos importantes que producen resultados positivos. Como ante situaciones difíciles nuestros propios recursos pueden ser limitados, la gran mayoría de las personas necesitará ayuda. Este apoyo puede ser de un consejero espiritual, un profesional de la salud, un familiar, un amigo o de varios de éstos. Lo principal es optar por tu bienestar y el de tu familia pues lo que te afecta a ti también le afecta a ellos.
•Deténte, observa y piensa la situación que te afecta. Pregúntate ¿cuál es tu situación? ¿En qué etapa de ésta te encuentras? ¿A dónde quieres llegar? ¿Qué quieres lograr? ¿Por qué es importante para ti lograrlo? ¿Qué te detiene? ¿Necesitas ayuda para salir adelante?
•Define un curso a seguir (o varios si es necesario). Crea un plan de acción que te permita fortalecerte y transformarte emocional, mental y espiritual mente. Incluye tu grupo de apoyo, te proveerán guías valiosas.
•Toma acción, lucha por tu bienestar.
Ya lista para aceptar el cambio, comienza con pequeñas acciones que te encaminen gradualmente. La forma en que pensamos (positiva o negativa) tiene un impacto significativo. ¿Cómo vemos el vaso, medio lleno o medio vacío? Recuerda, bueno o malo, nada dura por siempre y puedes reorganizar tu vida como tantos otros lo han logrado. Sé optimista. Si la vida te da limones... haz limonada.
- Oficina en el hogar (1)
07-Julio-2006
Habilitar una oficina en el hogar te ofrece grandes ventajas. Es un área desde donde puedes administrar prácticamente todo. Hacer los pagos, reconciliar las cuentas, archivar, realizar llamadas, coordinar citas, manejar la agenda familiar y hasta comprar cómodamente, son gestiones que puedes hacer desde un lugar identificado en casa. Podría ser el centro de estudios para los chicos, y cuartel de mando para dirigir tu negocio. En resumen, es un espacio multifacético.
Así pues, cuando decidimos establecer una oficina en el hogar o reorganizar la que tenemos debemos tener en mente necesidades y condiciones especiales inherentes al tipo de trabajo que en ella realizaremos.
Si estás por iniciar este proyecto, te sugerimos este guía para que organices tu oficina y propicies un ambiente eficiente, efectivo y acogedor.
Evalúa
• Su propósito(s), funciones y usuario(s)
La contestación a estas preguntas comenzará a definir tus necesidades. ¿Administrarás o administras desde ella tu hogar, tu negocio o ambos? ¿Compartirás o compartes este espacio con otras personas? ¿Será o es un espacio de múltiples usos: oficina, salón de estudio, cuarto de huéspedes?
• El espacio con que cuentas
¿Cuentas con una habitación amplia y cómoda o tu espacio es limitado? ¿Hay buena ventila ción e iluminación? ¿Necesitas privacidad y tranquilidad para conducir tus negocios? ¿Necesi tas una entrada independiente? Si puedes dedicar una habitación para la oficina, fabuloso. De lo contrario, hasta un clóset un buen sistema de organización puede ser tu centro de trabajo. Aquí también puedes ubicar un archivo vertical o lateral.
• La instalación, mobiliario, materiales y equipo que necesitas
• A base de los anteriores requerimientos, ¿qué facilidades, equipos, muebles y materiales necesitas?
Planifica y Organiza
Esta es la etapa más importante al comenzar a organizar tu nueva oficina o reorganizar la que tienes.
• Primero, debes vaciar el espacio de todo su contenido,esto te permitirá visualizar el área y planificar la mejor
distribución de los muebles y equipo que en ella necesitas.
• Segundo, toma medidas, conocer las dimensiones es importantísimo antes de comprar. Te evitará devoluciones,
pérdida de tiempo y dinero; recuerda que en muchos establecimientos sólo te darán crédito a la tienda para compras futuras.
• Tercero, ahora que sabes el espacio preciso que tienes, es el momento de adquirir el mobiliario y los equipos, o de evaluar con qué cuentas y si éstos se ajustan a tus necesidades.
Por ejemplo, si necesitas más de una línea telefónica y necesitas movilidad, tu teléfono debe ser multilíneas e inalámbrico. El escritorio que te gustó o que está en especial, ¿es práctico y funcional? ¿Tiene gavetas que te permitan archivar con facilidad y rápido acceso a documentos y materiales, o tendrás que tenerlo todo sobre el escritorio porque aunque precioso y moderno no tiene gavetas?
Recuerda que aunque la belleza y estética de tu oficina son importantes para ambientarla y crear un ambiente acogedor que disfrutes y te invite trabajar, la funcionalidad y eficiencia deben prevalecer para facilitar la productividad.
Haz una lista de los materiales que usas en tus procesos, mantén un inventario sensato. ¿Cuántas cajas de papel necesitas, cuánto tiempo te dura una caja? Comprar en cantidades puede ahorrarte algo de dinero, pero también puede robarte espacio y abarrotar tus espacios creando un ambiente sobrecargado y de sorganizado.
•Cuarto, distribuye y organizala habitación. Ubica los equipos y materiales de uso frecuente al alcance de tu mano;
los demás pueden estar cerca y preferiblemente contenidos en áreas cerradas. Recuerda la ventilación e iluminación son
importantes en todo espacio de trabajo.
•Da mantenimiento. Como cualquier otra área de vida o trabajo cuando recoges, organizas y mantienes la oficina como parte de tu rutina diaria o semanal te permite disfrutar de un espacio en orden y agradable. En él encontrarás lo que necesitas cuando lo necesita, te sentirás a gusto,con energías y entusiasmo para administrar tu negocio u hogar.
Próximamente te orientaremos sobre formas sencillas para aumentar tu productividad y otros sistemas que te ayudarán a ahorrar dinero y tiempo. Hablaremos sobre cómo organizar el escritorio, los archivos de papel y electrónicos, y el manejo de correspondencia.
Por Marilyn Rivera
La autora es Consultora de Casa Nostra Homeworks, es Especialista Certificada en Organización, Ambientación de Propiedades y Realtor. Los interesados pueden consultar accediendo a mrc.casanostra@gmail.com
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