lunes, junio 26, 2006

El techo verde

Transformaciones con cubierta vegetal
Por Liz Yanira Del Valle Huertas Especial El Nuevo Día

  • ‘‘El techo verde sirve de aislante, disminuyendo el calor de las casas y los edificios”
    Paola Pascual-Ferrá, Directora de Techos Verdes

Con esta novedosa técnica, los techos se convierten en jardines que controlan el ruido, la temperatura y hasta evitan las filtraciones
El verde que se pierde por el desarrollo urbano es verde que debería recuperarse de forma creativa y práctica.
Esta es la filosofía que impulsa Techos Verdes, una organización sin fines de lucro que desde el 2005 investiga, educa y divulga todo lo relacionando a la novedosa tecnología de ‘techos naturados’.
Dichos techos consisten en la creación especializada de una cubierta vegetal sobre los techos tradicionales tanto de residencias como de edificios.
Esta capa ofrece opciones reverdecientes: tener un jardín, un patio, un parque forestal y hasta una finquita en los olvidados techos. De paso, esta parte de las estructuras que se habitan son recordadas sólo cuando se vienen abajo o cuando filtran agua.
Para la directora de la fundación, Paola Pascual-Ferrá, en Puerto Rico cada día es más evidente ver cómo el medio ambiente, la vida silvestre y calidad de vida se impactan por la pérdida de las áreas verdes de las ciudades.
“Debemos movernos para contrarrestar dichas presiones; por eso nace la fundación. Además, la tecnología de techos naturados aplica a la Isla tanto por su clima como por su espacio limitado y su arquitectura tradicional”, dijo.
Esta costosa tecnología requiere de mucho estudio y planificación, pero sus beneficios son valiosos. Entre los más comunes está el ahorro en gastos de electricidad.
“El techo verde sirve de aislante, disminuyendo el calor de las casas y los edificios. En este caso no tendríamos que depender tanto del aire acondicionado. Implementados a gran escala, bajan significativamente las temperaturas urbanas”, explicó Pascual-Ferrá.
Con esta tecnología se protege la membrana del techo original evitando las filtraciones de agua, ya que las plantas reducen los efectos de los cambios de temperatura y de radiación ultravioleta en las superficies de las estructuras.El techo verde absorbe un 75% del agua que cae sobre la superficie, lo que reduce la cantidad acumulada en las alcantarillas y calles.
Además, al filtrar el agua de lluvia, atrapa los sedimentos y partículas, convirtiendo estos residuales en unos más limpios, indicó Pascual-Ferrá.
Este concepto también embellece el paisaje urbano. Otra ventaja es que sirven como zonas de descanso o disfrute para aquellas áreas comunales o edificios comerciales que no cuentan con patios o parques cercanos.
También mejoran la calidad del aire porque las plantas atrapan partículas finas, absorben gases y polvos tóxicos en la atmósfera. Su producción de oxígeno es vital para el humano. Asimismo, el techo verde servirá de hábitat para ciertas especies de nuestra fauna, señaló.
Además, el techo verde funge como barrera contra el sonido exterior, sobre todo en zonas de tráfico aéreo.
Pascual-Ferrá indicó que Techos Verdes está en plena fase de investigación científica sobre qué plantas se podría sembrar en los techos naturados de la Isla.
“La prioridad es el trabajo de selección con la flora nativa de Puerto Rico”, añadió.
Tampoco se descarta el beneficio de tener en el techo un espacio para la siembra de hortalizas, hierbas o frutos.Al hablar de costos, Pascual-Ferrá anticipó que no son tan económicos. En la Isla esta tecnología no se ha establecido a nivel comercial. En Estados Unidos el costo promedio por pie cuadrado para el techo más liviano está entre los $20 a $25.
“Esto es una tecnología ecológicamente posible para la Isla. Exhortamos al gobierno a incentivar este proyecto para mejorar la calidad de vida y disfrutar de un ambiente más saludable”, expresó.

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